lunes, 16 de junio de 2014

OTRA FALACIA MÁS: RESPETAR TODAS LAS OPINIONES. (Dmp 23/13-14)

Las recientes declaraciones del político francés Jean Marie Le Pen (que, por su contenido antisemita, no quiero ni reproducir) me animan a denunciar otra falacia más que, además, se ha convertido en un tópico hartamente repetido. Tal falacia consiste en afirmar, en defensa de la tolerancia, que todas las opiniones son respetables.

Y no es así. No todas las opiniones son respetables. Algunas (como las ideas xenófobas del señor Le Pen) no sólo no merecen ningún respeto, sino que deberían contar con todo nuestro empeño para luchar contra ellas.

No debemos confundirnos. Quienes sí son respetables son todas las personas. Siempre, sin excepciones. Cualquier ser humano merece respeto, incluso aquellos que defienden las peores ideas; incluso aquellos que cometen los actos más aberrantes. Por eso, por ejemplo, soy contrario a la pena de muerte. Todo ser humano merece un respeto.

Pero es posible respetar a una persona sin respetar sus ideas, es más, combatiendo sus ideas, intentando que las cambie o, al menos, que no las lleve a cabo. Es un argumento falaz afirmar que si una persona es tolerante debe respetar todas las ideas. Las ideas xenófobas, por volver al ejemplo del inicio, no merecen ningún respeto.

La dignidad de todo ser humano (que posee por el hecho de ser humano) merece nuestro respeto; pero hay acciones e ideas que no lo merecen.